El coma se define como una alteración, disminución o ausencia del nivel de conciencia.
Generalmente el paciente en coma, lo encontraremos estirado, con los ojos cerrados y sin capacidad para comunicarse con el exterior ni obedecer órdenes sencillas aunque se le estimule repetidamente.
Existen situaciones intermedias entre el estado de vigilia y el coma profundo, difÃciles de delimitar.
Confusión, el paciente no es consciente de todo lo que le rodea, está somnoliento, obedece alguna orden sencilla, pero manifiesta defectos de atención, memoria y orientación.
Obnubilación, estupor. El paciente no responde a órdenes verbales, ha de ser estimulado para que contacte momentáneamente con el exterior. Se conservan los reflejos habituales.
Coma superficial. Se conservan los reflejos farÃngeos, plantares, tendinosos y los del tronco cerebral. Puede existir respuesta a estÃmulos dolorosos.
Coma profundo. No hay respuesta a los estÃmulos dolorosos ni reflejos.
Para que se presente una alteración global de la conciencia, debe existir una lesión bilateral y difusa de las estructuras corticales o bien una lesión que interrumpa el sistema reticular ascendente que se sitúa en el mesencéfalo y en la protuberancia. La lesión puede ser estructural, metabólica y tóxica.
En España la causa más frecuente de coma es la intoxicación alcohólica, seguida de los traumatismos, patologÃa cerebrovascular, otras intoxicaciones, epilepsia y, menos frecuentemente, descompensación diabética, meningitis, uremia, eclampsia, etc.








