Los pacientes con infecciones crónicas, procesos inflamatorios crónicos o afecciones malignas desarrollan una anemia moderada, pero persistente que sólo mejora al hacerlo la enfermedad de base.
Después de la anemia ferropénica es una de las causas más frecuentes de anemia tanto en Atención Primaria como en los enfermos hospitalizados. El mecanismo esencial es una falta de disponibilidad del hierro que queda bloqueado en los macrófagos sin pasar a los eritroblastos, limitando así la eritropoyesis a pesar de que el contenido total de hierro del organismo es normal.
Las consecuencias son la aparición de una anemia moderada normocítica-normocrómica con tendencia a la microcitosis e hipocromía a medida que se cronifica el proceso, los reticulocitos están bajos, la sideremia y la capacidad de saturación de la transferrina es baja (al contrario de la anemia ferropénica), la ferritina sérica está aumentada y el estudio de hierro medular pone de manifiesto un hierro macrofágico aumentado con disminución o ausencia de sideroblastos (eritroblastos que contienen hierro).
No debe administrarse hierro, es importante por tanto, en las formas microcíticas diferenciarla de la anemia ferropénica. El único tratamiento es solucionar la enfermedad de base e inicialmente si la hemoglobina (Hb) es < de 8 g/L transfundir, lo más frecuente es que los niveles de Hb se mantengan entre 9 y 10 g/L.









[…] puede manifestarse de forma aguda con riesgo de la vida del enfermo, con la aparición súbita de anemia, dolor abdominal , malestar, taquicardia, dolores generalizados, vómitos, escalofríos, […]