El asma es una enfermedad respiratoria crónica, inflamatoria y de etiología no del todo conocida. Como resultado de la inflamación de la vía aérea, ésta se estrecha fácilmente en respuesta a gran variedad de estímulos (físicos, químicos o biológicos) a la que se entiende como hiperreactividad bronquial. Ello determina episodios recurrentes de obstrucción bronquial habitualmente reversible espontáneamente o con fármacos y de intensidad variable.
No existen unos criterios claros de diagnóstico uniformes y repetitibles, por lo que es difícil de determinar y comparar la prevalencia del asma. En la mayoría de estudios el instrumento de medida es un cuestionario de síntomas. En España la prevalencia es alrededor del 5,6% (10% en los niños y 3-6% en adultos), tasas muy parecidas a la de los países mediterráneos y más bajas respecto a Reino Unido (8%), Australia y Nueva Zelanda (11%) o Japón (13%). El asma en la infancia es más frecuente en los niños, incluso el doble, pero se iguala en la adolescencia y en la edad adulta se invierte. La incidencia en España es aproximadamente de un 2-7% o sea 100.000 nuevos casos al año.
