Clínica y diagnóstico del síndrome de vena cava inferior

Depende de la causa, del grado y del nivel de obstrucción y del desarrollo de la circulación colateral, las manifestaciones clínicas más frecuentes son: edema bilateral de las extremidades inferiores, edema de los genitales externos y presencia de una dilatación de la red venosa en la pared del abdomen.
La oclusión de la vena renal ocasiona proteinuria, la oclusión bilateral de la vena renal causa insuficiencia renal. La obstrucción suprahepática origina un síndrome de Budd-Chiari.
En fases más crónicas o de secuela se desarrolla una semiología de insuficiencia venosa grave. Al contrario de lo que sucede en la vena cava superior, las embolias pulmonares son relativamente frecuentes.
La sospecha diagnóstica, como para la mayoría de entidades nosológicas, se origina de la anamnesis y el examen físico, el conocimiento o sospecha de una tumoración abdominal o la existencia previa de trombosis venosa profunda de la extremidad inferior son antecedentes a tener en cuenta. La confirmación diagnóstica se debe establecer con la práctica de una ilocavografía por punción femoral bilateral, esto nos informará del grado y del nivel de oclusión, y nos permite proponer una estrategia terapéutica.
No obstante, la ecografía, la tomografía computarizada y la resonancia magnética ayudan a conocer la causa subyacente si la hubiera.

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