El lupus eritematoso sistémico (LES o lupus) es una enfermedad reumática de causa desconocida, se caracteriza por autoanitcuerpos dirigidos frente a antígenos propios que lesionan órganos diana como los riñones, las células hematopoyéticas y el sistema nervioso central (SNC).
La historia natural del lupus eritematoso sistémico es impredecible; los pacientes pueden acudir con muchos años de síntomas o con unja enfermedad aguda que pone en peligro su vida. El LES no-tratado puede remitir espontáneamente, provocar una enfermedad crónica lenta o causar la muerte en plazo breve.
Debido a sus posibles manifestaciones, este trastorno debe considerarse en el diagnóstico diferencial de muchas entidades, desde la fiebre de origen desconocido hasta la anemia, las artralgias o la nefritis. La presentación inicial puede ser atípica, como parotiditis, dolor abdominal, mielitis transversa o vértigo.
El lupus debe considerarse en los pacientes con síntomas en múltiples órganos, habitualmente con alteraciones en el hemograma y en el análisis de orina. El diagnóstico y tratamiento precoces adaptados a los problemas particulares de cada paciente pueden mejorar mucho el pronóstico de lo que solía ser, hasta hace poco tiempo, una enfermedad potencialmente mortal.








