Rss Feed
Tweeter button
Facebook button
Myspace button
Linkedin button
Digg button
Flickr button

Control oftalmológico en un paciente con retinopatía diabética

El paciente diabético necesita ser instruido acerca de la posibilidad de la aparición de la retinopatía diabética como parte de su enfermedad. Se le deben transmitir criterios precisos para que colabore en el control oftalmológico periódico que no interrumpirá nunca.
El médico que trata al diabético, en tanto que diabético, incluirá el informe oftalmológico y el estado del fondo de ojo, junto a las exploraciones complementarias para la valoración inicial y sucesiva del paciente. Cuando se diagnostica una diabetes debe ya explorarse el fondo de ojo. Si hay signos de retinopatía diabética sabemos que, aunque indiagnosticada, se trata de una diabetes con años de evolución.
Tras el fondo de ojo inicial, la exploración se repite periódicamente. Un control anual es lo más recomendable. Siempre que se produzcan descompensaciones severas de la glucemia conviene repetir el fondo de ojo. El incremento de la incidencia de retinopatía diabética con los años de evolución aconseja que a los 5-10 años se realice una angiografía fluoresceínica (AGF) si no se ha realizado antes. Incluso con un fondo de ojo aparentemente normal, la AGF puede evidenciar la presencia de microaneurismas y oclusiones capilares. Una vez detectada la presencia de retinopatía diabética el control de fondo de ojo debe ser más frecuente. Si el paciente presenta alteraciones de la visión o se sospechan cambios en el fondo de ojo debe remitirse al oftalmólogo sin esperar al control periódico.

Este articulo te resulta de interes? Compartelo en...
  • Twitter
  • Facebook
  • Bitacoras.com
  • BarraPunto
  • Print
  • Google Bookmarks
  • Meneame
  • Add to favorites
  • email
  • LinkedIn
  • Live
  • PDF

blog comments powered by Disqus