Es un estadio clínico asintomático con disminución biológica, aunque no analítica de la función tiroidea que se compensa con un aumento de TSH. El diagnóstico se realiza ante una TSH basal elevada con valores de T3 y T4, total o libre, normales. La importancia del hipotiroidismo subclínico radica en su elevada prevalencia, el pronóstico y en la discusión que existe sobre la necesidad o no de tratamiento con levotiroxina de este tipo de pacientes.
Está causado por las mismas entidades que producen el hipotiroidismo clínico, siendo la etiología más frecuente, y causante de más del 50% de los casos, las tiroiditis autoimmunes.
Los valores de TSH hallados con mayor frecuencia oscilan entre 4 y 10 mUI/l. A medida que se elevan los valores de TSH, la prevalencia de anticuerpos antitiroideos positivos es mayor, y así el 60% de los pacientes con TSH entre 6 y 10 mUI/l tienen anticuerpos positivos, mientras que, con valores de TSH superiores a 10, el porcentaje se eleva al 80% de los pacientes estudiados.
Antes de realizar el diagnóstico se deberán descartar otras causas de elevación de la TSH: algunas enfermedades graves, psiquiátricas agudas, enfermedad de Addison, insuficiencia renal o fármacos como la metoclopramida y domperidona.
